Umberto D.

Umberto D. es un italiano de 1952 neorealist película, dirigida por Vittorio De Sica. La mayor parte de los actores eran no profesionales, incluso Carlo Battisti, que juega el papel principal. Conta la historia de Umberto Domenico Ferrari (Carlo Battisti), un anciano en Roma que trata desesperadamente de guardar su cuarto en una pequeña pensión estatal, pero cuya casera (Lina Gennari) espera llevarle a encajar su estilo de vida social. Trata de encontrar el dinero, pero es incapaz de pedir a sus amigos más ricos y no puede ser ayudado por sus únicos amigos verdaderos, una criada (Maria-Pia Casilio) y su perro, Flike (llamado 'la Bandera' en algunas versiones subtituladas de la película).

La película estaba en las 100 Películas Absolutas de la "Time" en 2005.

Complot

La película comienza con un marzo de ancianos para el levantamiento de pensiones que es rápidamente parado por la policía porque los hombres no tienen permiso hasta marzo. Los archivos de la muchedumbre del cuadrado, todavía murmurando sus protestas, con la cámara que finalmente se concentra en en uno de los manifestantes, Umberto D. Ferrari. Vuelve a su piso, donde la casera amenaza con echarle al final de mes, suponiendo que no pague sus quince mil liras. Umberto sale para vender su reloj y algunos libros en tentativas desesperadas de levantar el dinero, pero sólo cría un tercero de los fondos requeridos. La criada confía en Umberto sobre sus relaciones con dos soldados y cómo ambos la abandonan en su embarazo.

Umberto pide que doctores le tomen a un hospital en una tentativa de evitar el pago del alquiler, y dan a la criada el cuidado del perro de Umberto mientras está lejos. Cuando Umberto vuelve al piso, encuentra su cuarto renovado. La casera cambia y decora la casa para acomodar sus reuniones sociales. Esta renovación envía el mensaje claro que la casera ya no planea alojarle. Umberto contempla el suicidio andando al carril del tranvía electrificado hasta no desalentado por el destino de su perro dormido en la cama.

Umberto entonces deja el piso e intenta encontrar un lugar para su perro para quedarse antes de encontrar donde él mismo vivirá (o morirá). Umberto intenta dejar a Flike con una pareja quienes alojan perros, entonces una niña. Como los juegos de Flike con la muchacha en el parque Umberto se aleja esperando que Flike no siga a Umberto. A pesar de la tentativa de Umberto de esconderse de Flike el perro le encuentra escondiéndose bajo un puente peatonal. Umberto decide tomar la vida de ambos. En la desesperación Umberto anda hacia una pista del tren donde un tren está a punto de pasar. Umberto sostiene a Flike y anda bajo la barrera protectora hacia el tren venidero. Flike lucha y se libera ya que Umberto vacila. Umberto realiza lo que estuvo a punto de hacer y llama a Flike que huye en el parque. Umberto, con la ayuda de una piña, recobra la confianza del perro y su voluntad vivir.

Recepción

Ingmar Bergman citó a Umberto D. como su película favorita.

Premios

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