Tomás Gutiérrez Alea

Tomás Gutiérrez Alea (el 11 de diciembre de 1928 – el 16 de abril de 1996) era un cineasta cubano. Escribió y dirigió más de 20 rasgos, documentales y películas cortas, que se conocen por su perspicacia aguda en Cuba postrevolucionaria, y poseen un equilibrio inestable entre dedicación a la revolución y crítica de las condiciones sociales, económicas, y políticas del país.

El trabajo de Gutiérrez es representativo de un movimiento cinematográfico que ocurre en los años 1960 y años 1970 conocido colectivamente como el Nuevo Cine latinoamericano. Este movimiento colectivo, también mandado a por varios escritores por nombres específicos como “Tercer Cine”, “Cine Libre”, y “el Cine Imperfecto,” se refirió en gran parte con los problemas de neocolonialismo e identidad cultural. El movimiento rechazado tanto la perfección comercial del estilo de Hollywood como el cine de arte europeo auteur-orientado, para un cine creado como un instrumento para cambio social y político. Debido no en un pedazo a la carencia de los cineastas de recursos, estéticos tenía la importancia secundaria a la función social del cine. El objetivo principal del movimiento era crear películas en las cuales el espectador se hizo un participante activo, consciente de sí mismo en el discurso de la película. Presentaron a espectadores un análisis de un problema actual dentro de la sociedad que desde ese tiempo no tenía solución clara, esperando hacer el auditorio consciente del problema y abandonar el teatro complaciente a hacerse actores del cambio social.

Años mozos

Nacido en La Habana el 11 de diciembre de 1928, Gutiérrez se crió en una familia abundante, políticamente progresiva. Después de recibir su título de abogado de la universidad de La Habana en 1951, Gutiérrez estudió el cine en el Centro Sperimentale di Cinematografia en Roma, graduándose en 1953. Era pesadamente bajo la influencia de Neorealism italiano y creó sus primeras películas en Roma con el futuro colega cubano Julio García Espinosa, con quien él co-dirigido la película documental El Mégano (El Trabajador de Carbón).

Poco después del éxito de la Revolución cubana conducida por Fidel Castro en 1959, Gutiérrez, Espinosa y varios otros cineastas jóvenes fundaron el Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográphicos (ICAIC). Como partidarios ardientes de la Revolución, ICAIC era el colectivo de un cineasta que creyó que la película para ser la forma del arte contemporáneo más importante y el mejor medio para distribuir al revolucionario pensaba a las masas. Esta Tierra Nuestra de Gutiérrez (Esta Tierra Nuestra), era el primer documental hecho después de la victoria revolucionaria. ICAIC se concentró generalmente en documentales y newreels en sus años formativos, pero finalmente ampliado en la producción de películas, incluso el Historias de la Revolución temprano de Gutiérrez (las Historias De La Revolución) (1960), la primera película de la ficción del ICAIC y Doce sillas (Doce Sillas), (1962).

La mayoría de los trabajos populares

El primer rasgo extensamente acertado de Gutiérrez, el Muerte de un burócrata (La muerte de un Burócrata) (1966) se introduce como una especie de homenaje a la historia de la comedia cinematográfica e incluye alusiones directas al trabajo de Buster Keaton, Laurel & Hardy, Luis Buñuel y muchos otros. La historia sigue la situación grave que confunde de un joven a través de oficinas burocráticas para hacer exhumar a su tío muerto y luego sepultado de nuevo después de que el cuerpo se sepulta con su carnet de identidad.

Su siguiente película, el Memorias del Subdesarrollo (Memorias del Subdesarrollo) (1968) era la primera película cubana para mostrarse en los Estados Unidos desde la Revolución. Basado en la novela corta de Edmundo Desnoes "Memorias Inconsolables," la película es la memoria de una vida intelectual burguesa moralmente ambigua en La Habana en el período entre la Bahía de la Invasión de Cerdos y la Crisis del Misil cubana. El protagonista está poco dispuesto a tomar una postura política de una u otra forma, aún sigue despreciando el país alrededor de él para ser hacia atrás y subdesarrollado. Su vida finalmente se descolora en la nada, haciéndose una personalidad que no tiene uso en esta nueva Cuba.

En un aspecto del camafeo autoreflexivo, Gutiérrez llama la película un “collage … con un poquito de todo”. Gutiérrez usa una serie dizzying de materiales y estilos de filmic en Memorias, de secuencias de la narrativa del estilo documental que usan tiros mucho tiempo no rotos tomados de cámaras portátiles a secuencias de montaje agitational nostálgicas de las películas de cineastas soviéticos tempranos como Sergei Eisenstein. Las memorias hacen el uso de diversos tipos de medios incluso el tiro del metraje documental directo, todavía fotos, archivo y metraje newreel, clips de películas de Hollywood y discursos registrados de Fidel Castro y John F. Kennedy, para crear un aparentemente disarticulated lengua de la película que está en el contraste directo para el estilo de Hollywood franco.

Aunque la crítica de la Revolución y sociedad cubana estuviera en el corazón de no sólo Memorias, pero todos los trabajos de Gutiérrez, Gutiérrez siguió siendo un partidario dedicado del Socialismo cubano. Pero sus trabajos se podrían apenas describir como la propaganda tampoco. Gutiérrez describió la motivación para su enfoque contradictorio diciendo: “… cine proporciona un elemento activo y que se moviliza, que estimula la participación en el proceso revolucionario. Entonces, no es suficiente tener un cine moralizante basado en arenga y exhortación. Necesitamos un cine que promueve y desarrolla una actitud crítica. ¿Pero cómo criticar y reforzar al mismo tiempo la realidad en la cual nos sumergimos?”

Carrera tardía

En las décadas siguientes, Gutiérrez dividió su tiempo entre la fabricación de sus propias películas y mentoring promesa de cineastas jóvenes a través de ICAIC.

En 1972 y 1976, respectivamente, Gutiérrez completó dos películas históricas, contra de Una pelea cubana los demonios (Una Lucha cubana Contra los Demonios) y La última cena (La Última Cena). Ambo juego en Cuba colonial española, las películas estudian contradicciones e hipocresía en el pasado de Cuba de imperialismo, religión y esclavitud.

Punto de Hasta cierto (Hasta Cierto Punto) (la esposa del Ez, Mirta Ibarra.) La película se sometió a un poco de censura y permanece hasta este día considerado por críticos cubanos uno de sus trabajos menores, aunque todavía muy se considere. El propio director dijo humorísticamente que la película tenía sólo éxito "hasta cierto punto"

A principios de los años 1990, Gutiérrez cayó a la mala salud, obligándole a co-dirigir sus dos últimas películas con su amigo Juan Carlos Tabío. El primer, Fresa y Chocolate (Fresa y Chocolate) (1993) se hizo la primera película cubana para denominarse por el Premio de la Academia por la Mejor Película Extranjera. La historia de la película se centra en el a menudo conflictory relación entre un estudiante Marxista comprometido y un artista extravagantemente alegre. La película final de Gutiérrez, Guantanamera, (1994) usos elementos tradicionales como un molde del conjunto y comedia romántica para tomar un enfoque más sutil a los viejos objetivos de Gutiérrez: subdesarrollo y burocracia. La película ganó el Oso de Plata - Premio del Jurado Especial para el 44to Berlín Festival de cine Internacional.

Titón, como se conocía a sus amigos, murió en La Habana el 16 de abril de 1996, a la edad de 68 años. Se sepulta en el cementerio Colon, La Habana.

Filmography

Véase también

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